Contamos con registro en SENASA e INASE.
El Allium giganteum es una bulbosa ornamental perenne de gran presencia, reconocida por sus grandes inflorescencias esféricas de color violeta intenso que emergen sobre tallos firmes y elegantes, aportando verticalidad y estructura al jardín. Alcanza entre 100 y 150 cm de altura, funcionando como un punto focal ideal en borduras, macizos y praderas ornamentales, donde convive muy bien con gramíneas y herbáceas vivaces. Florece desde fines de primavera hasta comienzos del verano. Sus flores atraen abejas y otros polinizadores, sumando valor ecológico además de su carácter escultórico. Prefiere pleno sol, suelos bien drenados y temperaturas frescas. Requiere inviernos fríos para un correcto desarrollo del bulbo y se adapta mejor a primaveras templadas.
Es resistente al frío y apto para zonas USDA 4–9.
🌱 Consejos de plantación
Plantar los bulbos en otoño, a una profundidad equivalente a 2–3 veces su tamaño, en suelos sueltos y bien drenados. Evitar el exceso de humedad, especialmente durante el invierno. Una vez establecido, requiere mínimo mantenimiento y reaparece cada año con floraciones vigorosas.
$10.000,00
Precio final: $9.500,00
SIN STOCK
El Allium giganteum es una bulbosa ornamental perenne de gran presencia, reconocida por sus grandes inflorescencias esféricas de color violeta intenso que emergen sobre tallos firmes y elegantes, aportando verticalidad y estructura al jardín. Alcanza entre 100 y 150 cm de altura, funcionando como un punto focal ideal en borduras, macizos y praderas ornamentales, donde convive muy bien con gramíneas y herbáceas vivaces. Florece desde fines de primavera hasta comienzos del verano. Sus flores atraen abejas y otros polinizadores, sumando valor ecológico además de su carácter escultórico. Prefiere pleno sol, suelos bien drenados y temperaturas frescas. Requiere inviernos fríos para un correcto desarrollo del bulbo y se adapta mejor a primaveras templadas.
Es resistente al frío y apto para zonas USDA 4–9.
🌱 Consejos de plantación
Plantar los bulbos en otoño, a una profundidad equivalente a 2–3 veces su tamaño, en suelos sueltos y bien drenados. Evitar el exceso de humedad, especialmente durante el invierno. Una vez establecido, requiere mínimo mantenimiento y reaparece cada año con floraciones vigorosas.